Jaén cuenta con pinturas rupestres que son Patrimonio de la Humanidad

PARAÍSO INTERIOR

En la provincia de Jaén se encuentran numerosas manifestaciones de arte rupestre mediterráneo, que forman parte del conjunto de arte rupestre del arco mediterráneo en la Península Ibérica, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1998.

El corpus de pinturas murales prehistóricas tardías en la cuenca mediterránea del este de España es el mayor grupo de sitios de arte rupestre de toda Europa, y ofrece una imagen excepcional de la vida humana en un periodo fundamental de la evolución cultural humana.

Estos documentos históricos excepcionales que, por sus rangos, proporcionan pruebas muy poco comunes sobre cómo era la vida en la Prehistoria, son principalmente pinturas rupestres levantinas y esquemáticas que se encuentran en abrigos poco profundos y en paredes verticales, que en la mayoría de los casos se trata de figuras de perfiles simples y tintas planas.

El conjunto artístico, datado aproximadamente entre el 8000 aC y 3500 aC, está formado por más de 700 sitios, de los cuales cerca de 50 se encuentran en la provincia jiennense. Sobresalen las manifestaciones pictóricas de Aldeaquemada que cuenta con 18 yacimientos, lo que la convierte en el principal núcleo de arte rupestre de Sierra Morena oriental. El prestigioso arqueólogo español Juan Cabré y el abate francés Henri Breuil se reparten la paternidad de la mayoría de descubrimientos de los hallazgos de la zona. Trabajaron codo con codo, pero terminaron enemistados. Su legado, afortunadamente, está muy por encima de sus sonadas controversias. Algunas de las pinturas más conocidas de la zona son la Tabla del Pochico, el Prado del Azogue o Poyo Medio de la Cimbarra y Conjunto Los Organos (Despeñaperros). 
Otras zonas de la provincia que albergan una gran concentración de pinturas rupestres son las estribaciones de la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas, concretamente el municipio de Quesada. En esta zona destacan la Cueva del Reloj, la Cueva del Encajero o el Abrigo del Cerro Vítar.

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